Historia de la Iglesia Católica de San José

Homilía: Unidosen Cristo

“Esta es mi Iglesia, no la de Uds.” “Esta es la Iglesia del Padre Boeckman.” “Esta es la Iglesia del Padre Tomas.” “Esta Iglesia es ahora la Iglesia de los Hispanos.” “Esta Iglesia pertenece a las personas quienes las construyeron.” ¿Verdad que esto no suena correcto? La razón por la que esto no suena correcto es: porque no es correcto. De hecho tengo algo de Historia para probarlo.

Recientemente tuve la oportunidad de leer el  libro Centenario de San José (100 años de Historia de San José), y quede impresionado de lo obvio que El Espíritu Santo ha estado con nosotros desde el comienzo. El Espíritu Santo nos ha mantenido unidos a pesar de todo.

En el año 1889 el Padre Ignatius Jean, fue uno de los primeros sacerdotes en celebrar misa en el Condado de Cleveland, en la Plaza Principal de la Ciudad de Purcell. La razón de la celebración de esta misa fue los miles de colonos que estaban por participar en la Distribución de las Tierras. El Padre Jean les hablo acerca de la necesidad de familias estables y la Santidad del Matrimonio y de los derechos de los Nativos Americanos. En 1899, diez años después, la primera clases de Primera Comunión en San José, tuvo la participación de cinco niños los cuales recibieron el Sacramento, de los cuales cuatro eran Nativo Americanos, lo que significa que estos niños eran el 80% en la clase. La diversidad cultural ha estado entre nosotros desde el comienzo.

Entonces tenemos desacuerdos culturales. Desde muy temprano la comunidad Católica en Norman se encontró en este dilema. Hubo un grupo numeroso de colonos alemanes que quisieron que la nueva Iglesia fuera llamada San José y hubo otro grupo numerosos de colonos Irlandeses quienes prefirieron que se llamara San Patricio. Cuando el Obispo Meerschaert vino a Dedicar (nombrar) la nueva Iglesia en 1898 ellos aún no habían decidido el nombre. Entonces el Obispo Meerschaert se refirió a esta como la Parroquia de San José y San Patricio. En la actualidad nuestra Iglesia hoy por hoy tiene evidencias de este argumento. En la entrada de la Iglesia encontraran dos iconos en el piso: uno es un Trébol, el cual representa a san Patricio y el otro es un Lirio,  el cual representa a San José.

El primer Pastor de San José fue John Metter. Él fue un sacerdote joven y energético procedente de la costa este de los Estado Unidos. Él tuvo la habilidad para recolectar dinero. Esta habilidad le permitió asegurar el dinero para la construcción de San José y otras Parroquias alrededor. El Padre Metter lo hizo tan bien que el Obispo Meerschaert lo nombro Monseñor, aun cuando él no había llegado a los 30 años de edad, sin embargo luego en su vida, las cosas fueron difíciles para Monseñor Metter. Las hermanas Benedictinas fueron retiradas del colegio. La causa fue el incremento en las dificultades de lidiar con Monseñor Metter, cuyo temperamento fue empeorando con el paso de los años. El Pastor fue el foco de una Parroquia dividida y con muchos desacuerdos acerca de él, los cuales fueron enviados al Obispo e inclusive al Papa. Con el paso del tiempo para San José nunca fueron extrañas las aguas turbulentas. El Padre Joseph Duffy llego a ser Pastor en 1960. Él dijo “los vientos de cambios están en todas partes. Habrá cambios en la Parroquia y Uds. Deberían aceptarlos” Entonces con una velocidad mareante el renovó al coro y comenzó la construcción de un nuevo salón para la iglesia y compro una casa mejor para las Hermanas.

El Padre Duffy molesto a muchos padres por oponerse a predicar mientras los niños tenían una conducta incorrecta en la Misa. El hizo mención de esto una sola vez, apuntando que había un salón a prueba de sonidos en la parte de atrás de la Iglesia para  aquellos padres que no tuvieran el control de su hijos y remarco y dijo:” Úsenlo.” Después de esta amonestación el nunca más menciono el tema, pero cuando un niño comenzaba a actuar irreverentemente, el simplemente dejaba de hablar, fijaba su mirada y esperaba. Algunas veces esta espera parecía una eternidad.

En 1960 San José comenzaría a atravesar otro periodo de dificultad con la formación de dos nuevas Parroquias católicas. Esto impacto a la Iglesia por la salida de un  numeroso número  de sus miembros. San Andrés en Moore llego a ser una nueva misión de San José en 1962 y el Apostolado Universitario  formalmente llego a ser una Parroquia en 1966; esta es la que se conoce actualmente como San Tomas More. Los años 60 trajeron un a gran cantidad de cambios para San José pero yo creo que los últimos 20 años han presentado a San José con un mayor periodo de fluctuaciones. 

Los últimos veinte años (1994-2004)

Cuando yo llegue por primera vez a San José, estaba sentado en la Capilla viendo al Altar cuando por primera vez me di cuenta del pelícano. Me quede impresionado y no tenía idea porque un pelicano podía estar ahí. Alguien tenía que explicarme el significado de esto. En tiempos de hambre y desesperación, la madre pelícano se arranca pedazos de carne de su cuerpo para alimentar a sus pequeños. Estos beberán también sangre de la herida para mantenerse vivos. La madre pelícano sabe lo que significa sacrificarse ella misma por aquellos que ama. Así, como Cristo lo sabe también, por lo cual es la opción de imagen para el Altar en nuestra Capilla. Cristo se sacrifica el mismo con su cuerpo y nosotros nos alimentamos de su Cuerpo y su Sangre en la Eucaristía cada domingo. Yo pienso que la imagen de la madre pelícano para San José es perfecta para estos últimos veinte años.

En 1994, San José tenía 1000 familias registradas, de las cuales 950 eran Anglo o no-Hispanas y las otras 50 eran de origen Hispano. Pero luego los aires de cambio llegaron a San José, y aun con tres cambios significantes.

Primero, en 1993, una nueva Parroquia Católica fue fundada en Norman, San Macos. San José vio un gran número de sus propios feligreses irse a San Marcos como miembros fundadores. Este era el diseño desde el comienzo, pero no fue fácil para aquellos que se quedaban en San José y tenían que hacer solos el duelo por la pérdida de sus compañeros de parroquia. Una madre pelícano sabe cómo sacrificarse por algo significativo: San José es esa madre pelícano. Siendo la iglesia más vieja de la región, San José fue capaz de sacrificarse por un bien mayor y hoy San Marcos es una vibrante comunidad Católica.

El próximo gran cambio sería un año después, cuando en el 1994, la misa en español comenzó en San José. Una vez más, los feligreses fueron invitados a un nuevo cambio. Abriendo sus puertas para dar la bienvenida a inmigrantes de México y otras partes de Centro y Sur América, no fue algo fácil de hacer. Los cambios nunca lo son. Es de humano querer que las cosas permanezcan igual y que luzcan igual como lo eran en nuestra infancia. Con la decisión de darle la bienvenida a esta población de inmigrantes ese no sería el caso. Pero una vez más, la madre pelícano sabía cómo sacrificarse. San José, la Madre Sabia, supo cómo dar vida a algo nuevo, el sacrificio es requerido. Hoy por hoy esa comunidad inmigrante ha crecido como una parte vibrante de San José. Entonces en 1995 el tercer mayor cambio ocurrió con la mudanza de la escuela All Saints de San José a San Marcos. San José tuvo una historia larga de tener la escuela en sus terrenos. Entregar la escuela fue como otra muerte. Con esta mudanza vino la inevitable partida de familias a San Macos así de esta manera podían estar cerca de la escuela. San José, la madre, se sacrificó una vez más. Hoy por hoy, All Saints es una de las mejores escuelas Católicas.

Nos encontramos ahora veinte años después de estos eventos. A pesar de dos décadas de cambio aun San José tiene 1000 familias. Sin embargo, hoy 600 de las familias son Anglo y 400 son de origen Hispano. Dios ha sido fiel.

¿Que ha mantenido a San José unido a través de tantas décadas de cambios y conflictos?

                              POR SUPUESTO LA RESPUESTA ES CRISTO

San José ha encontrado Unidad en Cristo por 118 años. ¡Bastante tiempo! Es ahora la responsabilidad de nuestra generación de tomar este llamado y continuarlo.

Nuestra unidad no se encuentra en cada uno buscando lo mismo, pensando lo mismo, hablando el mismo idioma, comiendo la misma comida u oyendo los mismos tipos de música. Esa no es la unidad que buscamos. No, nosotros estamos unidos en Cristo. Cristo es nuestra gloria, Cristo es la razón por la que nos hemos mantenido juntos por más de 118 años y Cristo es la razón por la cual nosotros aún estamos y estaremos unidos hoy y siempre.

Esta no es la Iglesia de los Hispanos, esta no es la iglesia de los Anglos, ni la del Padre Tomas ni la del Padre Boeckman. Esta es la Iglesia de Cristo.